Inicio arrow Necesitas recordar
 
     
Algo que necesitas recordar Imprimir E-Mail

Ya lo sabes, vivimos en un mundo en el que todos parecen tener prisa. No movemos en un entorno a veces demasiado exigente con nuestras capacidades, aspecto, forma de expresarnos, conocimientos, rendimiento en el trabajo... y así, un largo etcétera. La mayoría de nosotros vivimos volcados hacia afuera "haciendo cosas", cosas, y más cosas. Lo que el mundo nos exige para poder seguir "funcionando".

Al final del día, probablemente has cumplido con muchas de las tareas que tenías previstas, otras habrán quedado pendientes, algo normal, pues nuestras agendas suelen estar sobrecargadas. Quizás tu mente siga atrapada en preocupaciones diversas al final de la jornada, hasta que decides que es hora de descansar. Entonces, si el tiempo disponible y tu situación personal te lo permiten, compartes momentos más relajados con la familia, pareja, amigos, o aprovechas para hacer algo que te gusta.

Así es la vida diaria de muchas personas y sólo las vacaciones o los fines de semana representan un respiro para reponer energía.

El resultado de todo esto es que nuestro equilibrio físico y emocional puede romperse, y esto se manifiesta de múltiples maneras, llegando incluso a afectar seriamente a nuestra salud y a las relaciones con nuestro entorno.

Desafortunadamente, las rutinas diarias se nos imponen y hacen que olvidemos cosas importantes. Generalmente, el tiempo que dedicamos a nuestro cuidado personal no suela ir más allá de lo necesario para estar presentable (o más que presentable, dependiendo del grado de exigencia) en la sociedad o ámbito en el que nos movemos.

Pregúntate dónde estás tú al final del día. ¿Qué has hecho por ti? (además de cumplir con tus obligaciones). ¿Cómo te cuidas para mantener un ritmo de vida tan exigente?. ¿Te dedicas el tiempo que te mereces?.

He aquí algunas de las cosas que sabes pero que quizás necesites recordar:


Eres un ser humano único e irrepetible


Seas como seas, no hay otro/a como tú. Necesitas ser querido, mimado, cuidado, respetado... Y no sólo por los demás, sino también por ti mismo.

Tu cuerpo es tu vehículo para interaccionar con el mundo

Te acompaña siempre y no hay repuesto, sólo "parches". Por lo tanto, préstale atención. Aprende a conocerlo y a mimarlo para que esté sano en lo que de ti depende.


Eres un todo armónico


Si descuidas una parte, se desequilibrarán otras. En nuestro organismo todo está relacionado. Presta a atención a todo tu cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Tu mente también te lo agradecerá.


Es importante hacernos conscientes de los hábitos que nos perjudican

Intenta cuidar tu alimentación, evita comer cualquier cosa rápidamente y de cualquier manera e infórmate de aquello que es mejor para tu salud. Vigila tu respiración, tu postura corporal cuando trabajas y también cuando te relajas. Tu manera de sentarte, agacharte, coger algo pesado, caminar, etc., puede provocarte problemas que se agravarán con el tiempo y que pueden dar lugar a múltiples dolencias. Una vez que seas conciente de lo que te perjudica, podrás mejorar tu calidad de vida incluyendo en tus rutinas diarias actividades que te ayuden a mantenerte sano.

Hay opciones si estás dispuesto a verlas

No siempre se dan las condiciones óptimas para hacer lo que necesitamos. Muchas veces renunciamos a hacer algunas cosas porque no podemos ponerlas en práctica de la forma que consideramos ideal. Así, por ejemplo, una persona con problemas derivados de una vida demasiado sedentaria, puede abandonar la idea de hacer ejercicio si no tiene tiempo o recursos para apuntarse a un gimnasio. Si algo parecido te sucede, piensa que siempre hay otras opciones: caminar lo más posible, subir las escaleras a pie, hacer algunos ejercicios en casa, cualquier cosa que te ayude a paliar el sedentarismo. Procura no bloquearte por lo que no puedes hacer y piensa en lo que sí está a tu alcance.


La constancia es importante

A la hora de adquirir hábitos saludables, la clave está en la constancia. Ejercicio, dietas, tratamientos de belleza... Cuídate un poco todos los días, aunque sólo sean pequeñas cosas: unos minutos de ejercicio, evitar alguna comida que sabes que no te beneficia, darte un pequeño masaje en los pies mientras ves la televisión, etc. A veces no es necesario hacer grandes sacrificios para mejorar. Sé constante y verás que poco a poco, aunque te parezca increíble, conseguirás grandes resultados.

A veces hay que revisar las prioridades

Si crees que no tienes tiempo para cuidarte como necesitas, quizás debas pensar con detenimiento sobre lo que es más importante para ti. ¿Tener éxito profesional o personal?¿Hacer bien tu trabajo?¿Cuidar de tus seres queridos?¿Conseguir reconocimiento social?.... En cualquier caso tú estás ahí, y para hacer todo eso que quieres o tienes que hacer a diario, necesitas estar bien. No te olvides de ti, todo saldrá mejor si tú estás también en tu lista de prioridades.



************************

Como ves, hay muchas cosas que necesitamos recordar aunque las sepamos. Hay muchas más que no están es este modesto listado, sólo se trata de hacer una pequeña parada para sacarnos del olvido.

 
< Anterior   Siguiente >
   
   
 
Copyright 2007 - Gero´s